Cuevero Manija 2018

Esta vez no podría arrancar diciendo solamente que «el Cuevero Manija es #unVinoConJunior», tendría que agregar además que, «Vino Con Junior es un #CueveroManija».

Más allá de haberles contado un poco junto a Musu, el patrono de la cueva, en aquel vivo que hicimos por Instagram, acá me voy a permitir reflexionar un poco más.

Si sos «cuevero» y vez esa etiqueta, ya lo entendés todo, y si no lo sos o aún no pasaste por Mr. Wines, acá te cuento el por qué de tanta magia plasmada por @diegolandibujos en esa obra de arte que diseñó para etiquetar este vino.

Cuevero Manija 2018 es #unvinoconjunior- Etiqueta diseñada por @diegolandibujos
Etiqueta del Cuevero Manija 2018 – #unvinoconjunior

Un cuevero no es un simple bebedor de vino, un cuevero tampoco es solamente una persona que frecuenta la Cueva de Musu, un cuevero tiene algo más, tiene una pasión metida dentro, una pasión por el vino forjada por el propio Musu.

Entonces ahí entendés enseguida porque esa etiqueta está dividida en dos grupos de hinchas apasionados, y podés ver también como esos dos grupos representan una misma pasión, pero cada uno de ellos defendiendo sus preferencias al descorchar una botella de vino.

Por un lado aquellos amantes de los vinos con crianza en madera, vinos en los que la madera dice presente, aportando al vino toda su generosidad.

Por el otro quienes simpatizan por métodos de crianza alternativos, como lo puede ser el huevo de concreto, esos que prefieren disfrutar del potencial de la fruta en su máxima expresión, sin esos aportes de la madera.

Pero como dije antes, ambos representan la misma pasión, por lo cual todos y cada uno de ellos van a querer probar, catar, disfrutar de absolutamente todos los vinos, porque esa es su motivación, conocer, degustar, vivir el vino.

Cuevero Manija 2018 es #unvinoconjunior
Todos los «cueveros» confluyen en una sola pasión, el Cuevero Manija.

En el medio de la etiqueta, las dos hinchadas se unen en esa pasión, en un vino, y ese es el vino que vas a encontrar en la botella.

Y por qué es ese el vino?

Porque Musu, inquieto y siempre buscando hacer cosas nuevas logró materializar una idea que lo venía tentando hace mucho tiempo.

Esa idea consistió en lograr que distintos productores acercaran a «la cueva», diversas muestras. La condición era que esa muestra no se corresponda con alguna etiqueta que se encuentre en el mercado actualmente, que sea una muestra de un vino novedoso.

Cuando estas muestras ya estaban en Caballito, organizó dos mesas de cata distintas, ambas integradas por “cueveros”, para probar en cada una de ellas todos los candidatos, a ciegas. Y así fue como salió un ganador, el #CueveroManija.

Hermosa la historia, pero y el vino, qué onda?

Cuevero Manija - La Cueva de Musu
Cuevero Manija – La Cueva de Musu – #unVinoConJunior

El vino es un blend (coupage), 80% Merlot y 20% Cabernet Sauvignon, elaborado por Finca Ambrosía, con uvas de la propia finca situada en Gualtallary, Valle de Uco, Mendoza, uvas que desde siempre se consideraron de altísimo valor enológico. Previo al embotellado el vino fue criado durante un año en huevos de concreto.

Y cómo estaba?

Muy bueno. Con una intensidad que salta a la vista en su color rubí profundo con reflejos violáceos nítidos.

En nariz la fruta negra es la protagonista y en boca esa intensidad dice presente, con la tensión típica de los vinos de la zona, una frescura marcada por su linealidad y un final que se prolonga con el recuerdo de toda su fruta.

Pero… y que paso con aquellos amantes de la madera?

La respuesta es simple, el vino por su corte, su clima, su suelo logra un volumen y estructura en boca que contentó a todos, de hecho de las catas organizadas por Musu salió ganador indiscutido.

Igualmente para ellos hay otro vino que aún está esperando a salir, que dejará más que contenta a esa parcialidad conocida como “Team Maderita”, y que no dudo también querrán tener lo otros, los del “Team Piedrita”.

Ya sé, te quedaste manija y querés probarlo… Bueno, para eso tenés que saber que salieron a la venta menos de 1000 botellas, y que la gran mayoría ya se vendió, pero algo debe quedar por ahí, y te digo que vale la pena ver si conseguís alguna, para eso hablá con Musu!

Que alegría se siente al descorchar un vino argentino tan rico después de tanto tiempo (el primero desde que llegué a España), que alegría que ese vino sea el vino de la “cueva” en la que tantas horas he pasado, que lindo que es ser un #cueveromanija.

Salud!

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