Castilla-La Mancha de Catas

El pasado 15 de noviembre, en el corazón del barrio de Benquerencia (Polígono) de Toledo, en el Horno de Oliver, tuvo lugar un nuevo Castilla-La Mancha de Catas impulsado y organizado por la Fundación Tierra de Viñedos de Castilla – La Mancha, con la colaboración de la Organización Interprofesional del Vino de España.

Como no podía ser de otra manera estuve allí -lo hago por ustedes- y me encontré con un estupendo proyecto.

Y es que este ciclo denominado “Castilla-La Mancha de Catas” tiene por objetivo acercar los consumidores al vino, sin prejuicios, tecnicismos, ni pudores.

Para ello, tal y como lo explicaba Ramón Cañas Álvarez -representante de la Fundación en el evento-, se valen de tres lineamientos fundamentales:

  • Desmitificar el vino.
  • Hay un vino para cada paladar.
  • El vino forma parte de la Dieta Mediterránea.

De esta forma, junto a Javier Ocón Gallego -Enólogo encargado de la dirección de la cata-, se nos explicó la importancia de la Vid para la economía, la cultura y la población de esta Comunidad Autónoma, con la mayor cantidad de viñedos plantados en toda España.

Asimismo, se hizo especial énfasis en la problemática -que también a otros países como Argentina- de la caída del consumo de vino per cápita por año.

Así, tomando la bandera y poniéndose al frente de la puesta en valor de las uvas y vinos Castellano-Manchegos, esta Fundación recorre las distintas ciudades de toda la Comunidad para comunicar y acercar el vino a sus vecinos.

Y que pudimos probar?

La propuesta fue más que interesante, puesto que no se nos sirvieron vinos con etiquetas que podríamos encontrar en el mercado.

Para esta cata, cada ente regulador de las distintas denominaciones de origen que se circunscriben en esta Comunidad, seleccionó un vino que consideraron representativo de su región y lo etiquetó como estandarte, sin indicar bodega o marca comercial.

Entonces en esta oportunidad degustamos un Airén de Valdepeñas 2018, un Monastrell de Jumilla 2018, un Bobal de Manchuela 2017 y un Bobal de viñas viejas de Ribera del Júcar 2015.

Castilla-La Mancha de Catas - Vinos catados

El criterio del orden establecido para catarlos fue el más lógico, arrancar por el blanco y seguir con los tintos del más joven y fresco, al de mayor crianza y complejidad.

Vale destacar que Castilla-La Mancha además de las degustadas, cuenta con otras 5 D.O.: Almanza, La Mancha, Méntrida, Mondéjar y Uclés, además de ostentar distintos Vinos de Pago y su Indicación Geográfica Protegida, que se distingue entre los vinos de mesa y los de D.O.

Finalmente me restaría agradecer a Diana Granados y Ramón Álvarez por la invitación, y felicitarles por ser parte e impulsar esta iniciativa de comunicación y acercamiento, del vino y sus productores, al consumidor.

Nos vemos en la próxima cata.

Salud!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.