Visita a Bodegas y Viñedos Ponce

A Juan Antonio ya lo conocía de distintas ferias y eventos -sobre todo desde #ToledoTomaVino2024–, y sus vinos, los tengo sobradamente probados, pero ya hacía tiempo que tenía ganas de hacer una visita a Bodegas y Viñedos Ponce.
Cuando hablamos de los vinos de Ponce volvemos a colocar a Castilla-La Mancha en el escalafón de los vinos de calidad, instalando a la Bobal de la D.O. Manchuela en el radar mundial.
Así luego de 2 horas en auto desde Toledo, llegamos a Villanueva de la Jara, Cuenca, para hacer nuestra visita a Bodegas y Viñedos Ponce.

Si bien los viñedos llevaban ya mucho tiempo en la familia, fue en el año 2005 que la magia comenzó a suceder.
Con una filosofía muy simple, la de querer mostrar lo que las distintas variedades mediterráneas que allí trabajan pueden expresar, buscando siempre la frescura y esquivando maquillajes, desde el 2005 hasta hoy los vinos se trabajan de la misma forma.
“aquí desde el año 2005 elaboramos todo con 100% de raspón y levaduras propias. Se fermenta y cría todo en roble francés, no se clarifica ni se filtra.”
Juan Antonio Ponce
Suena muy simple, pero esa simpleza sin dudas requiere un gran esfuerzo y destreza por parte de los que allí trabajan para lograr los estándares de calidad alcanzados.

Actualmente la bodega tiene una capacidad de 300.000 Kg y que tienen intención de ampliar el espacio de trabajo con el único fin de poder aumentar el volumen de ingreso diario de uva en vendimia, pero que de momento no pretenden elaborar más cantidad.
Elaboran sus vinos con las variedades Bobal, , Moravia Agria, Garnacha, Monastrell y Albillo, de viñedos propios y de terceros trabajados por ellos mismos, con distintas composiciones y profundidades de suelos.
Obviamente toda visita conlleva catar vinos y esta no sería la excepción.

Tras pasear por barricas, toneles y cubas de distintos tamaños probando toda la línea de sus vinos de la añada 2023 y algún que otro experimento, hicimos lo propio descorchando toda la 2022 que, dicho sea de paso, es una añada superlativa en Ponce.
Frescura, acidez, reflejos de suelos, variedades y añadas son los descriptores que caracterizan a todos los vinos de Ponce, esas características que vengo siguiendo desde aquel primer Clos Lojen que probé recién llegadito a Toledo.

El broche de oro fue la posibilidad de probar algunas botellas viejas, de aquellas primeras añadas, en las que pudimos ver además, lo maravillosamente bien que evolucionan los vinos.
Finalmente me he sacado las ganas de hacer la tan esperada visita a Bodegas y Viñedos Ponce, pero ya hay ganas de volver.
Salud!
